ALGUNAS REFLEXIONES SOBRE LA SITUACIÓN DE LA COMPETITIVIDAD GLOBAL DE LA ECONOMÍA ESPAÑOLA

A raíz de la reciente publicación del Informe de Competitividad Global 2012-2013 por parte del World Economic Forum, queremos dejar en este blog unos cuantos datos que nos ayuden a reflexionar sobre el nivel actual de competitividad de la economía española y cuáles son los factores que impulsan o frenan en mayor medida ese nivel.

En primer lugar, para detallar el marco metodológico y de caracterización del Índice Global de Competitividad, decir que este índice se elabora a partir de las valoraciones de 12 ítems o grandes pilares sobre los que se asienta la competitividad global de los diferentes países (tal como se recoge gráficamente en la Ilustración 1). Cada uno de ellos, se valoran en una escala de 1 a 7, en donde el valor 7 indica el máximo nivel de competitividad asociado a ese factor y 1 el mínimo.

Ilustración 1: Estructura del Índice de Competitividad Global

Estructura del Índice de Competitividad Global

Fuente: Estratexia Plus a partir de datos del Informe de Competitividad Global 2012-2013

 

Así, existen cuatro pilares sobre los que se sustentan las economías de aquellos países cuya competitividad se orienta fundamentalmente al aprovechamiento de los factores y que determinan el subíndice de las necesidades básicas. Por otro lado, dentro del subíndice de potenciadores de la eficiencia se identifican otros 6 pilares sobre los que se fundamentan las economías orientadas a la eficiencia. Por último, aquellos países cuyas economías tienen como principal eje de desarrollo la innovación se miden en función de dos pilares, que son los que definen el subíndice de factores de innovación y sofisticación.

Los resultados de este índice en su edición 2012-2013 muestran que España mantiene su posición invariable respecto al año anterior en cuanto al ranking que ocupa, ocupando el puesto 36 de un total de 144 economías mundiales incluidas en el informe, con un valor del índice de competitividad global de 4,60. Y todo ello a pesar de la delicada situación del marco macroeconómico del país y las conocidas dificultades que atraviesa el sistema bancario español en la actualidad, que inciden significativamente en la restricción de acceso a la financiación por parte del tejido empresarial español (y especialmente las pymes y autónomos).

Una vez definido el marco conceptual de este índice y referenciadas las principales cifras de la competitividad global de España, vamos a analizar los resultados obtenidos desde una perspectiva que nos permita conocer cuál es la posición relativa española comparativamente con los demás países que forman parte de la UE y del grupo de las denominadas “Economías orientadas a la innovación”.

Más que fijarnos en que España ocupa la posición 36 a nivel mundial, deberíamos plantearnos cuál es nuestra posición con respecto a los demás socios de la UE (ver Ilustración 2). Así podemos concluir:

  • En la comparativa España no sale muy bien parada, ya que de los 27 países de la UE la economía española ocupa el puesto 13, es decir en la mitad de la tabla.
  • La competitividad de España obtiene una valoración global muy por debajo de economías como la finlandesa, sueca, holandesa, alemana o británica, todas ellas ocupando puestos en el top 10 de la competitividad a nivel mundial. El modelo económico de los países escandinavos de la UE parece seguir siendo el más competitivo en las actuales circunstancias.
  • En cambio, otros países de referencia en la UE como Italia (octavo país a nivel mundial con mayor PIB en 2011), se encuentran en una posición inferior a la española, ocupando el puesto 42.
  • Destaca también el evidente impacto que la actual crisis ya refleja en los índices de países “rescatados” como Portugal (que pierde cuatro posiciones respecto al año anterior) o Grecia (que retrocede seis posiciones y ya ocupa el último lugar en el ranking de los 27 países de la UE y el 96 a nivel mundial). Y entonces quien no piensa aquello de… “Cuando las barbas de tu vecino veas pelar…”.

Ilustración 2: Ranking de países de la UE-27 según su Índice de Competitividad Global 2012-2013

 Ranking de países de la UE-27 según su Índice de Competitividad Global 2012-2013

Fuente: Estratexia Plus a partir de datos del Informe de Competitividad Global 2012-2013

 

Por último, vamos a establecer una comparativa con la valoración de los 12 pilares de la competitividad de la economía española con respecto a la media del conjunto de países cuyas economías están orientadas a la innovación (grupo en el cual se incluye a España, por si alguien tenía dudas).

  • De los 12 pilares considerados España sólo obtiene valoraciones superiores a la media de los países con economías orientadas a la innovación en dos de ellos (tamaño del mercado e infraestructuras).
  • En el caso del tamaño de mercado, considera el mercado global (mercado doméstico y mercados exteriores). En ese sentido, la valoración del tamaño del mercado de la economía española como un elemento positivo se explica por la pertenencia de España a la UE, considerado como un mercado común único a efectos de actividad económica, y la posibilidad de generar economías de escala aprovechando la dimensión de esos mercados.
  • Por su parte, el importante desarrollo de infraestructuras de comunicación (autovías, líneas de alta velocidad ferroviaria, aeropuertos,…) que en los últimos años se ha producido en España es considerado también como un elemento dinamizador de la competitividad y eficiencia de la economía española… ¿Será el aeropuerto de Castellón el máximo exponente de la eficiencia de nuestras infraestructuras?
  • En los diez restantes pilares de la competitividad, la situación de la economía española es peor que la del conjunto de economías más desarrolladas orientadas a la innovación. De ellos, las diferencias negativas más significativas se dan especialmente en cuatro factores: entorno macroeconómico, eficiencia del mercado laboral, desarrollo del mercado financiero e innovación.
  • Es evidente que la inestabilidad del actual entorno macroeconómico de España (déficit público, incremento de impuestos directos e indirectos, elevados niveles de paro, caída del consumo interno, reducción de servicios públicos,…) supone una clara barrera para la competitividad de la economía española en relación con las demás economías mundiales más desarrolladas que afecta negativamente a la actividad del tejido empresarial español.
  • Por otro lado, la ineficiencia y bajo nivel de productividad del mercado laboral español es ya un clásico, que a raíz de la crisis actual se ha visto agravada. De hecho, ninguna de las numerosas reformas del mercado de trabajo que se han implementado en los últimos años han tenido efecto positivo alguno sobre los índices de productividad laboral español. Así, no es raro que España cuente con las tasas de desempleo juvenil más altas de Europa o con un importante desajuste entre oferta y demanda de trabajo, que implica que gente con formación superior esté cubriendo puestos laborales de baja cualificación y escaso valor añadido (con el consiguiente desaprovechamiento del potencial real de la fuerza de trabajo).
  • Y qué decir del mercado financiero… Para no ensañarnos mucho, dejaremos a un lado las sucesivas reformas del sector financiero, las derivaciones políticas del asunto o la ética en la gestión de muchas de las entidades financieras de nuestro país (podéis explayaros si queréis en los comentarios). Pero sí es claro que, en la actualidad, uno de los principales hándicaps para la competitividad de la economía española es la caída de la inversión del sector privado, debido a la restricción del acceso a la financiación por parte del tejido empresarial y de los “osados” emprendedores que persisten en la idea de poner en marcha su propio negocio a pesar de los pesares.
  • Por último, la innovación es, de los doce pilares básicos que miden la competitividad global de la economía, el que obtiene la valoración más baja y el que presenta una mayor brecha negativa con respecto al conjunto de economías orientadas a la innovación. Y parece lógico, ya que se puede interpretar que la capacidad innovadora de una economía depende en buena medida de aquellos factores en los que España no tiene buenas valoraciones: inestabilidad del entorno macroeconómico (disminución de recursos públicos para I+D+i, incertidumbre sobre el futuro), ineficiencia del mercado laboral (falta de optimización del conocimiento y capacidades del capital humano) y deterioro del sistema financiero (caída de la inversión del sector privado en I+D+i por falta de acceso al crédito, problemas de liquidez del tejido empresarial,…).

Ilustración 3: Comparativa de la economía española con la del grupo de países orientados a la innovación

Comparativa de la economía española con la del grupo de países orientados a la innovación

Fuente: Estratexia Plus a partir de datos del Informe de Competitividad Global 2012-2013

 

Para finalizar este artículo, os incluimos también un gráfico en el que se refleja la valoración que la economía española obtiene en el Informe de Competitividad Global 2012-2103 para cada uno de los doce pilares, agrupados en los tres subíndices en los que se divide el índice global, así como la posición que esos valores otorgan a España en el ranking de las 144 economías mundiales analizadas.

  • Corroborando lo comentado en relación a la figura anterior, se aprecia que las infraestructuras y el tamaño del mercado, son los dos pilares en los que la economía española cuenta con una posición más positiva a nivel mundial, situándose en esos factores en el puesto 10 y 14, respectivamente. Sin embargo, el pilar que alcanza una valoración más elevada es el relacionado con la sanidad y la educación primaria, con un valor de 6,09 pero que solo permite a España situarse en el puesto 36 del ranking mundial. ¿Alguien se atreve a vaticinar cuál será la valoración de este pilar en los informes de los próximos años vistos los recortes anunciados y los aún no anunciados en ambas materias por parte de los mandatarios políticos?
  • En cambio, las peores posiciones de la economía española en el ranking a nivel mundial corresponden a la eficiencia del mercado laboral (puesto 108) y el entorno macroeconómico (puesto 104). Si bien, es la innovación el eje en el cual la competitividad de la economía española alcanza su valoración más baja, con un valor de 3,77 que lo sitúa en la posición 35 del ranking mundial.

Ilustración 4: Valoración de los 12 pilares del Índice de Competitividad Global de la economía española

 Valoración de los 12 pilares del Índice de Competitividad Global de la economía española

Fuente: Estratexia Plus a partir de datos del Informe de Competitividad Global 2012-2013

ENALCES DE INTERÉS:

  • World Economic Forum (Global Competitiveness Report 2012-2013).
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